Hay quien no se ha dado cuenta todavía que el conocimiento siempre es prestado, que el saber es otra cosa. Y que las buenas ideas, las más creativas, llegan del espacio que queda entre líneas, de la capacidad de desaprender toneladas de dogmas que pesan como una losa y que, si no tienes la capacidad de sacudírtelos, si no te has educado en librepensar, quedas atascado en un modelo repetitivo y caduco. Eso sí, nadie te tachará de raro, de inconformista, de chalado, de ir contra las normas, de inadaptado, de apocalíptico… Todo lo contrario: perfecto ciudadano modelo. Modelo de quién? Modelo de qué?

Que el sistema educativo cooperativo, creativo y participativo, frente a un modelo evaluativo, meritocrático, repetitivo, competitivo y de coeficiente intelectual, determina una manera de vivir y convivir u otra.

Que hacer lo que uno quiere, lo que uno piensa y en lo que uno cree es lo más liberador y curativo que existe, es mágico.

Que transgredir, cuestionarse las cosas, dudar y, por tanto, sentirse inseguro te hace descubrir y crecer.

Que nadie es mejor que nadie, ni más que nadie, pero que todo el mundo merece amor, comprensión y respeto. Difícil tarea cuando tienes que «pelear» con el de al lado.

Que es más importante respirar, alimentarse, bailar, reír, empatizar y sentir que copiar del libro o memorizar conceptos trasnochados.

Que, en definitiva, lo más importante es crear, elegir y gozar tu propia vida, hagas lo que hagas, digas lo que digas, pienses lo que pienses y ganes lo que ganes.

Libera tu mente de los prejuicios e intenta algo nuevo que te siente bien, la vida tiene fecha de caducidad y, como dice Mujica, no se puede comprar más en los supermercados.

2 comentarios de “Algo que te siente bien

  1. Chus Parrilla dice:

    Si. Hacer algo que te siente bien, es vital y necesario, pero, (siempre hay un «pero» cuando existe algo bueno) eso no es todo. Algo que te siente bien es necesario porque la vida está llena de lo que no te sienta bien, de lo que no te reconcilia, de lo que no controlas y de lo que es obligatorio. Para los adultos y para los niños; y los conceptos trasnochados y memorizables, porque no hay otra, formarán parte de nuestra cultura, de nuestro bagaje, de la vida y de esos otros tipos de aprendizajes que no hay más narices que saberse de memoria. Habrá quien piense que saber que los Urales están entre Rusia y Europa le es absolutamente indiferente, y habrá quien piense que qué suerte tener tantos datos sobre geografía, o que le gustaría visitarlos en un viaje ideal con la compañía perfecta. Todo está ahí por algo. Es cuestión de encontrar el término medio. Esa es la virtud.

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