Fernando Martí

Darle SENTIDO.

Cuando pensé en el proyecto del taller de bicicletas, no tenía muy claro el camino a seguir, el enfoque, como darle forma a la idea que me rondaba por la cabeza. Con Juanjo le fuimos dando sentido, no sólo por la marca IBike, sino porque supo mostrarme algo que a mí se me escapaba: el factor humano, el valor de los clientes como personas y la importancia de esa relación, de ahí el corazón del logo.

Para mí, saber que mi marca implica todos estos valores, y mi aptitud se corresponde con ellos, me enorgullece.

Como dice Lynda Gratton, profesora de la London Business School of Economics: Quien quiera un trabajo deberá inventarlo a su medida. Este es precisamente el caso de Fernando Martí que ha decidido trabajar en su gran pasión, las bicicletas, y vivir de ello. Y entre ellas, como no. Y eso es lo que necesitamos nosotros para motivarnos: un proyecto apasionado, especial, diferente y, sobre todo, donde la ilusión de hacer cada día lo que te gusta se antepone a la ambición sin objetivo.

En sus propias palabras: “En mi taller no sólo reparo tu bicicleta, sino que la trato con mimo y cariño, todo el que he ido acumulando tras muchos años de práctica y disfrute. Años de experiencia que han hecho que acabe dedicándome a aquello que más me apasiona: el mundo de la bicicleta”.

En el diseño de la imagen corporativa para iBike planteamos una logomarca donde se conjuga gráficamente un corazón y unas ruedas de bicicleta entrelazadas. La representación del corazón venía ya muy marcada por el naming: Yo bici > Yo amo la bici. El corazón como símbolo también representa el ejercicio, el estilo de vida saludable y la pasión por la bicicleta.

Para la adaptación de la marca a los diferentes soportes que realizamos, optamos por utilizar distintos colores para dotar a la imagen corporativa y a la comunicación de vitalidad y versatilidad.